After months of training the roosters are placed in the center of the coliseum to fight to the death. The assistants make their bets, likewise the owners of the breeders and / or coaches. When one of the roosters collapses by an accurate thrust in his neck, it is inevitable not to look at the face of the coach, it is not just a waste of money, it is obvious that even if they make them fight until they die they have generated a link with the animal.

Después de meses de entrenamiento los gallos son puestos en el centro del coliseo para pelear hasta la muerte. Los asistentes hacen sus apuestas, así mismo los dueños de los criadores y/o entrenadores. Cuando uno de los gallos se desploma por una estocada certera en su cuello, es inevitable no mirar la cara del entrenador, no es sólo una perdida de dinero, es obvio que aunque los hagan pelear hasta morir han generado un vínculo con el animal.